Entras en mi vida sin detenerte.
O poder hacer algo...
No puedo detenerte, No quiero detenerte.
Y como un terremoto trasformas,
cambias todo mi entorno.
Lo pones patas para arriba.
Me confundes a veces,
Otras me das tanta paz.
Y ahora, solo se que estoy negándote,
llevo así mucho tiempo, negándote.
Pero ahora, que estoy serena miro las estrellas
entre las nubes después de la tormenta
y puedo ver que al final, al final.
Mas allá de lo que yo, pueda creer, ver,
o entender... Esta tu.
siempre ahí.
Queriéndome con todas tus fuerzas.
Buscándome tanto, tanto tiempo.
Que ahora tan solo quiero tomar tus manos y
mirarte a los ojos, decirte.
¿Sabes mi amor cuantas noches he tenido sin ti?
¿Sabes amor cuanto te esperado?
¿Sabes amor cuanto te extrañado?
¿Sabes amor cuanto te entiendo ahora?
Si, ahora que se acabo la tormenta de mi alma,
pues los espavientos de mi corazón se han tranquilizado.
Ahora he guardado las emociones en sus redomas de cristal.
En sus embaces para que no lastimen más este corazón
tan lastimado.
Y solo quiero, en verdad solo quiero tenerte en mis brazos,
besar tus heridas de la vida, y decirte mañana, si mañana
se hará la luz después de la noche oscura.
Después de este temblor, estoy aquí, esperando a que todo
el terror se disipe en este volviendo de mi entierro.
Pues quede bajo tierra y ahora estoy libre de este
ser que me atormentaba, de esta cárcel en donde me
encerraron.
Rompo cadenas por ti, abro puertas por ti, soy el silencio por ti,
el escucha, o el color que quieras, el sol, el aire, la liberta
el porvenir, la noche, el día, el amor.
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