Subimos la cumbre.
Es cansado pero no nos detenemos.
A lo lejos vemos el festejo de la luna nueva,
Es entonces que nos llega ese sentimiento.
Como un despertar de conciencia.
abrimos lo ojos del alma para ver la nueva vida
de aquello que antes pensábamos lejanos.
ahora todo es nuevo, reluciente de brillante,
no pasa mas pensas el hambriento,
ni hay dolencia insoportable.
Ahora todo es consuelo y vitalidad.
Nada me falta, solo estoy aquí mirando el paisaje
sabiendo que el cambio fue bueno.
Es aquí, que te miro sentada en el lago,
cerca del lago, serena a mi lado,
con los ojos brillantes en este meditar
filosófico y elocuente.
subimos la cumbre de este mundo,
ahora es planicie, miro los arboles,
como se mesen con el viento,
mis hijos corren libres y contentos.
Y yo sigo contemplando la paz que me da
el meditarte. Escribo... no he dejado de
hacerlo, pero ahora todo parece tan sereno.
Como un cuento.
Y te miro nuevamente, estas tranquila,
tan llena de serenidad reflejándote en el lago,
miras las garzas volar y los pájaros que trinan
en ese verde bucólico.
Subimos la cuesta de las penumbras de este mundo.
ahora ya no hay temor, solo certeza luminosa
puedo escribir en paz, si así, extasiada sin prisas
o lagrimas que rueden por mis colinas de carne
y huesos.
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