Somos seres salvajes, recorriendo el mundo de los deseos,
¿Dime amor, como quieres que te lo diga?
Si me pierdo en tus ojos de éxtasis y panteones de razón.
Si me desvanezco en tus cabellos de piedra pómez y satín.
Si desde hace unos días no me encuentro, ni aquí, ni allá...
Pero no dices nada... solo extiendes tus brazos,
cobijas mis mejillas con tus millones de luceros.
Celestes como este sabor a menta que recorre mi
presagio, mi destino que esta sellado, por tu cuerpo,
por este sin sentido que me deja extenderme a través
de tu cuerpo, de tus engullidos labios que no dejan
nada a la imaginación porque son dos mujeres sedientas de calor,
así eres tu amor...
exigente con mi pobre corazón que no se cansa de
desearte, de dibujarte, de aprender todo
lo que en tus cabellos negros se deja escribir.
partituras de metrónomos que se dividen entre dos notas,
así estoy... sin aliento ante tus ojos y tu semblante
de estatua, de sentires que me dejaron las pestañas de tus ojos,
ahora dime:
¿Qué es lo que pretendes de mi?
Si ya te di mi atrevimiento, mi ola de mar salado,
mi pasión, mis desvaríos, mis ultimas neurona,
mis compactos favoritos, mis películas con todo y caja,
mi ilusión que se fugo entre tus fuentes y relojes.
¿A hora dime amor?
Que pretendes tu de mi...
Si ya te di, mis deseos, mis filtros para te,
mi enjuague bucal, mis destinos, mis cortinas de alas
de mariposa, mi sur, mi norte...
y todo por un trozo pequeñito, muy pequeñito de ti... amor.
¿Dime amor, como quieres que te lo diga?
Si me pierdo en tus ojos de éxtasis y panteones de razón.
Si me desvanezco en tus cabellos de piedra pómez y satín.
Si desde hace unos días no me encuentro, ni aquí, ni allá...
Pero no dices nada... solo extiendes tus brazos,
cobijas mis mejillas con tus millones de luceros.
Celestes como este sabor a menta que recorre mi
presagio, mi destino que esta sellado, por tu cuerpo,
por este sin sentido que me deja extenderme a través
de tu cuerpo, de tus engullidos labios que no dejan
nada a la imaginación porque son dos mujeres sedientas de calor,
así eres tu amor...
exigente con mi pobre corazón que no se cansa de
desearte, de dibujarte, de aprender todo
lo que en tus cabellos negros se deja escribir.
partituras de metrónomos que se dividen entre dos notas,
así estoy... sin aliento ante tus ojos y tu semblante
de estatua, de sentires que me dejaron las pestañas de tus ojos,
ahora dime:
¿Qué es lo que pretendes de mi?
Si ya te di mi atrevimiento, mi ola de mar salado,
mi pasión, mis desvaríos, mis ultimas neurona,
mis compactos favoritos, mis películas con todo y caja,
mi ilusión que se fugo entre tus fuentes y relojes.
¿A hora dime amor?
Que pretendes tu de mi...
Si ya te di, mis deseos, mis filtros para te,
mi enjuague bucal, mis destinos, mis cortinas de alas
de mariposa, mi sur, mi norte...
y todo por un trozo pequeñito, muy pequeñito de ti... amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario