Ni
cuenta te has dado que me estás perdiendo,
Ni
cuenta te das de lo que estás haciendo,
Más tú
sigue por el camino que has designado,
que yo ya no seguiré tu camino,
Tú continúa
siguiendo a tus egos, que yo ya estoy curando mis heridas,
Y no
volverás a escuchar un reproche, pues mi voz ya no es para ti.
Pues
ahora estoy muy ocupada en salvar otras cosas, a mí de ti,
Y
curarme del espanto de estar otra vez sola,
Mas la soledad
nunca se fue, siempre estuvo ahí,
Y el
miedo de perderte, ahora me doy cuenta que ya lo supere…
Y hoy me
siento mucho mejor…
Porque
yo soy fuerte, más fuerte de lo que yo misma pensé,
Ahora sé
que puedo otra vez volar y ser libre de todo dolor,
Ya no
estoy más aquí, ahora tengo mis alas y otra vez vuelvo a irme de aquí,
Ya la
luz esta en mí y mi mente se fuga otra vez en el haz de luz,
Ahora
puedo, yo sé que puedo volver a creer en la libertad, en mi libertad
Pues está
en mí…
Durante
mucho tiempo te preste demasiada atención a ti,
Y ahora sé
que me perdí a mí, por encontrarte a ti,
Pero tú
nunca lo viste y nunca me creíste,
Y ahora
sé que haga lo que haga, nunca me creerás.
Pues tus
ojos están ciegos y ahora que ya lo sé,
Y ya no
sufro más aquí,
Pues me
doy cuenta que no puedo salvarte,
Y ahora te dejo sufrir lo que tengas que
sufrir,
Más yo
no seré la causa de tu espanto y escarnio,
Pues no
puedo pisar tus huellas, ni seguir tu camino,
Ahora yo
sé que puedo caminar por mí,
Y seguir
mis huellas propias sin depender de ti,
Por eso
yo te digo, engáñame mil veces,
Miénteme
otras dos mil que yo te creeré si tú te crees a ti,
Que yo
te diré que sí, si tú te dices que sí,
Y ahora
que está todo dicho, déjame ir.

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