Miro en silencio la esencia más profunda, que solo una mirada te pude
dar.
Miro a través de los jazmines y los arboles de ciruelo,
La mirada de la eterna contemplación,
La paz más hermosa que tan solo se experimenta,
Al desalojarse de aquello que nos pesa...
Esa materia tan estructural y tan pesada,
como nuestras construcciones mentales,
como nuestras leyes y nuestros paradigmas...
jardin zen, de silencios encontrados,
de materias diluidas;
Con el sonido del rio,
Con el murmullo del viento,
Con la paz que tan solo la soledad nos deja,
con el caminar de las hormigas, y el susurrar de las libelulas.
Aquí, en este jardín zen interno, llamado corazón,
Llamado alma….llamado nada…. llamado flores de ciruelo.
flores de la vida en conformacion con la muerte,
con esa libertas que nos expresa controlar mas alla de nuestro porpio cuerpo,
pues quien controla su mente controla todo el universo,
si, el universo de lo sumamente particular que es uno.


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