En este respiro ocioso y profundo.
Somos.
La Aurora que nunca ha tocado la alborada.
Nacimos en ese,
Espectro de rosas ambarinas,
Mezclados con canela y ron.
Y ahora vivimos aquí.
Enterrados en los patios solitarios del vacío.
En los orificio solipsistas de nuestros amores disolutos,
En las cavernas de nuestras amantes difuntas.
Somos.
¿Quiénes somos?
Somos la hiedra,
La nostalgia,
El encuentro nunca buscado,
El encuentro nunca deseado.
Ese,
Que se perdió en las oquedades del pasado,
Ese,
Que galante se extravió
En las páginas de una historia no contada.
Somos.
¿Qué somos?
Somos los recuerdos de la lucha contra el narco,
Los muertos,
Los heridos,
Los dados de baja,
Los que ya no estamos aquí.
Somos.
Los frutos de la naranja y de la ciruela pasa.
Somos el destierro y el fastidio,
El cansancio y el hastió,
La sangre nos riega,
Como los ríos riegan a los lirios en el lago.
Vivimos en la noche,
Entre sombras ásperas y malditas.
Entre recuerdos de piedra y canteras añejas.
Somos.
¿Cuándo somos?
Cuando somos los enterrados,
Vemos las estrellas y
Subsistimos,
Subsistimos.
Esperamos,
Esperamos.
Nos cansamos, pero esperamos.
Cuando somos los invisibles,
Esperando a que nos encuentren.
A que nos revivían de nuestras fosas
Y nos saquen de estas gusaneras,
Solos aquí,
Acribillados,
Escondidos,
Ocultos.
Esperamos a que nos encuentren.
Somos
¿Cuáles somos?
Somos los que día a día, desaparecimos
Inundan más las carencias inherentes de la muerte,
De este México ensangrentado,
De este México expropiado,
Roto,
Decadente.
Lleno de serpientes, lleno de balas,
Lleno de sangre, lleno de crucifijos y de cruces.
¿Cuáles somos?
Somos las tumbas,
Rojas, azules y moradas
De los migrantes,
De los sin tierra,
De los que caminando no tuvieron frontera.
De los que murieron dentro de su propia tierra.
Y los que a casa no pudieron volver.

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