Vamos por la vida jugando a que somos lo que en verdad no queremos
ser,
Así en el destino nos topamos con esta
montaña rusa,
Tratando de escapar de lo inevitable....
luego la misma vida se empeña,
En colocarnos en donde debemos estar...
Aquí en efecto, no es el paraíso terrenal,
Aquí en efecto solo los fantasmas de una y
otra generación se tejen como un entramado
Del cual no podemos escapar...
Pero aun así nos dejamos llevar por la
cotidianidad de este sin sentido llamado vida,
Después de todo es un juego divino...
Un juego redentor en donde toda la
creación gir en torno un asola decisión vital...
No existen muchas opciones aquí...
Tan solo la timidez de comenzar el juego y
dar el primer paso.
Luego nos dejamos vencer por todo esto que
se llama mundo...
La codicia nos invade...
La lujuria nos invade...
El deseo nos invade...
El poder de la materia nos corrompe..
Hasta volvernos tan frágiles..
Tan diminutos que nunca nos alcanzamos a
percatar
De nuestra grandeza divina..
Y así viajamos desnudos a través de este
mundo de grandezas
He insignificancias...
En donde lo realmente fundamental se nos
escapa como el agua de una gota que contiene la nada,
Así dejamos pasar la vida, y miles de
vidas viajan a través de este
Dejarse llevar por el sinsentido de la
vida, tratando... si
Tratando irremediablemente de hacer, de
sentir que su vida vale algo,
Sin darse cuenta que en oro y permanencia
el mundo es menos que ellos...
Es entonces, que debes en cuanto aparecen
almas
Que nos tratan de despertar... brillando
irremediablemente
Con el mundo de los sueños, que está más
lejos de este pernee cotidianidad...
Así el país de los sueños conforma este
mundo frágil.
En el cual irremediablemente vivimos...
Existimos... y perecemos... sin lograr ver
más allá
De la simplificación inexistente de la
materia...

No hay comentarios:
Publicar un comentario