Ese body paint. Como dirían los gringos destructores de nuestra lengua.
Así me acerco a tus caderas, emblema de miles de banderas de países aun sin descubrir,
así mis manos se sumergen en tus océanos... Esos océanos llenos de nostalgia y candor.
De esa inocencia estremecedora que nos recuerda una niñez efímera y paulatina que lentamente
se evapora en una castración emblemática.
Herida de cobijo intermitentes de una memoria inconsciente y llena de tabús.
Así mis ojos se adentran a tus sigilosas entrañas.
Te observo detenidamente.
me pierdo en tus ramas de alfombra de tul blanco.
Me meso entre tus cobijas y cobertores
y aparezco en un mundo amorfo, lleno de figuras psicológicas que me alimentan,
hasta convertirme en otra cosa.
Ahora soy un ser destilando en medio de otros seres que se fugan a través
de unos tubos de ensaye, filtrándose en redomas de distintos tamaños
hasta desaparecer en medio de tus llamas.
Y luego en medio de tu pecho desnudo me vuelvo un cirquero , hábil con los pensamiento
de esta conciencia que se detiene en tiempos no siempre lineales, sino paradójicos, como el miso entremés de cosmos que cabe en este emparedado de doble queso y atún.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario