BIENVENIDOS

23 dic 2013

amar amandote


Quiero amarte hasta la eternidad,
hacerme viejo contigo, seducirte aunque tengamos noventa años,
verte como si fuera la primera vez, en aquel cafe en donde te ame para siempre. 
Quiero estar contigo hasta la eternidad,
volverme polvo y  viajar contigo hasta ya no estar aquí, 
ser humus de gusanos y aun asi seguirte amando. 
Quiero amarte hasta la eternidad,
hasta que nustros sexos ayan colapsado.
Quiero amarte, mirando el mar, frente una playa lejana,
frente aun espuma de mar tranquila.
Quiero amarte, hasta la eternidad. Mirando la puesta de un sol pausado y sabiendo con toda mi alma, que tu me amas amor tanto como yo a ti. 

DILUYENDOME


Quiero acallar el silencio que me dejaron tus antojos, tus sentidos opuestos, tu colección de muestras de afecto. 
Quiero diluirme en los recuerdos que no quieren dejar que sean nuestro recuerdo, pues tu tienen otros recuerdos que amas más. 
Quiero entrar... en tu mundo y mil veces lo intento, diario lo intento como los cuentos de las mil y una noches. Así cada noche te escribo, cada noche te mando mis mensajes, te amo, te deseo, te quiero te anhelo. 
En las noches de oscura ansiedad, tan solo me quedo aquí siempre escribiéndote, siembre pensándote, pero ahora ya no importa soy una estatua de sera blanca.. Ya tan solo existo en este mundo, y me diluyo en el como una vela encendida que tarde o temprano se apagara. 
Ahora soy feliz, porque la luz del alma se multiplico y escribió nuestras notas musicales. ..Esas que culminaron en un arco iris de colores. 
Mas a veces tu apagas los colores y  me vuelves a diluir  casi hasta desaparecerme, casi hasta olvidarte de que existe. 
Después vuelves nuevamente intentas comunicarte pero no entiendo mucho de ti. Te amo, te anhelo, te amo. Pero a veces me diluyes en tu extrañas formas hasta convertirme en uno más de tus lienzos. 
cuelgo de una pared liza y me vuelvo  pluma, cordón, madera, dintel o una esfera de navidad.
Mas no me vez, no existo para ti como mujer..
Que no ves tengo deseos, tengo anhelos, tego desenfrenos. 
pero hace tiempo los metí en una caja de zapatos y los tire por mi balcón. 
ya no busco romances, apasionados, ya solo escribo de ellos, porque ellos viven en mi mente, 
son mi mente. mi mente llena de amantes, de amores, de nostalgias, de flores blancas, de mariposas, de colore de verme al espejo, de deseos contenido, de mujeres de papel.

7 dic 2013

ELECCIONES


Elegimos. ¿Que elegimos? Elegimos lo que no siempre en poética singularidad nos ama,
amo todo lo que no me ama, amo todo aquello que se esfuerza en alejarse,
en apartarse, es irse.
Mas mi sutil esfuerzo por atrapar aquello que no esta aquí, me debilita,
me sacude, pues no se esfuerza por venir aquí por mi.
Amo todo lo que no me ama, ¿Porque me aferro a este amor no amado?
Porque el aferramiento de mi alma es más fuerte que el deseo de lo amado que me toca
y que desprecio. Desprecio lo que me ama porque no se esfuerza en alejarse de mí,
En irse para que no me ame, y así pueda amarlo mejor.
Amo todo lo que no me ama, porque me es mas fácil amar su recuerdo...
Ese recuerdo que no quiero tener realmente... porque si lo tuviera lo dejaría de amar inmediatamente...
Por eso me empeño en que lo amado se vaya para no amarlo más y así al no amarme,
lo ame mas.
¿Amo lo que no me ama? Porque el amor más fácil es el que se imagina amado.
Amando así mismo amado...
Por eso amo lo que no me ama, para que no me ame, amándolo yo en mí.

Me desgarro las vestiduras.

Pinto mi raya de colores, fluorescentes, amarillos, azules, morados, y dentro de este parte aguas de
flores pintadas, descubro que hace mucho tiempo que deje de ser un lienzo en la pared...
Pinto tu mundo de colores y absorbo el agua que sale del manantial de tus lagrimas,
disfruto de su salada consistencia, me baño en ella, aliviando así un poco el dolor que me aqueja,
y que hace sangrar las heridas de mi alma.
Pinto mi raya sin colores, pues tan solo queda el esbozo de aquello que en carboncillo algún día
quiso ser plasmado en un lienzo cualquiera.
Ese ¿Tal vez? trémulo que aun diletante esta entre las sombras escondido de tus pechos,
de tus haberes noctambulo y llenos de insomnio.
Pinto mi raya con tus lagrimas y con tus huecos, con tus vacíos y con tus oquedades, con tu desmembrada memoria.
Esa memoria que no quiso almacenar ningún recuerdo para mí, que tan solo fue un fulgor en medio de la inmensidad callada de aquel escritorio en donde me senté a soñar un día cualquiera escuchándome profundamente.
Pinto mi raya de ceniza, de carbón, de ajenjo, para que así los demonios de tu recuerdo, de tus pies desnudos no me dejen de visitar cada noche, para que así tu desnudo cuerpo no se deje de recostar en mi alfombra, en mi cuerpo en mis vientre, en mis piernas, en mi piel.

1 dic 2013

JARDINES


Observo el jardín desvencijado de mis pensamientos. 
Serena y con cautela me acerco. Recorro todos los pasadizos que lo conforman. 
Su totalidad me aterra. No quiero admitir lo que hay dentro de ese sarcófago de la muerte,
Pero me hago presente hasta encontrar entre sus fauces, un corazón de cristal, enmohecido.

Me adentro a su sentir, logro dilucidar las caóticas confusiones sensoriales que me aquejaban,
Las dejo ir. Y... vuelan como mariposas o polillas nocturnas, Todas desparramadas buscando la luz del sol. 
Después de un rato, me convierto en estatua de sal, y espero...
Espero...
Espero...
El silencio se hace profundo y como unos zumbidos aturdidos, me vuelve a la realidad.
Observo el jardín desvencijado de mis pensamientos.
Me sumo en sus arenas palpitantes y voraces. 
Nocturnas y diáfanas como la noche misma. 
Sus garras me penetras. Hielan mi corazón.

¿Cuál? como te atreves a preguntarme ¿cuál? 
Ese corazón de cristal enmohecido y diminuto, que se quedó ahí. 
Aguardando tu regreso...aguardando tu partida...aguardando tu nostalgia. 
Pero profundizo en esta filosofía de poca monta, de bares y tugurios de mala muerte,
En donde vengo a ahogar mis penas con el elixir de su oscuridad, mas nunca el de su embriaguez caótica. 

Miro el desvencijado jardín de mi memoria.
Cautiva con un pensamiento tridimensional que se biparte como en una serie interminable de Fibonacci. 
Me vuelvo diminuta, desaparezco. Crezco... perezco..

Como la perennidad misma que deambula en cualquier callejón, 
Así llegue hasta aquí, contratándote para que me dieras tu amor corrompido y seductor,
Y en medio de tus piernas, perder la última gota de razón y cordura que queda en este...

Jardín desvencijado de mi memoria y mis lamentos.