Impulso latente que lleva a descubrirme.
Aquí a solas mientras manipulo mis manos sobre mi cintura
Sedienta y candente la figura de ti aparece sobre mi
almohada,
Tan llena de deseos ahogados por el silencio.
Mientras sueño en tus ojos, mi desvelo se vuelve jadeante,
Y en movimientos pélvicos mi deseo te va dando forma.
Como si con el movimiento de mi pelvis dibujara tus nalgas
Que se aprietan y se contraen junto con mi penetrante
mirada.
Lentamente te desvisto y el sonido de la copula intermitente
Comienza por desvanecerse entre tus labios y mis senos.
El erotismo se hace presente como en un cuadro de René
Magritte
Que toma vida y forma, transformando todo aquel ambiente,
En arte surrealista que en sombras se contrasta con la alfombra
Apenas iluminada por
el último fuego que alumbra la chimenea
aun encendida.
Mas ni el calor de las brasas es tan ardiente como tus besos,
Como tu dulce figura en mis encuentros desnudos y sedientos,
Llena de deseo te invoco y tú te haces presente con tu
filtro;
Siempre intermitente y bermellón,
Siempre tan lejano y tan cercano.
Roso tus mejillas y acaricio mi pubis,
Deslizando mí mano ante el asombro de tu pérfida demora,
Sacio mis impulsos en tus carnes trémulas y fantasmales,
Y entre un sollozo el alba anuncia su partida,
Seco mi frente sudorosa y cubro mi cuerpo con el aliento
Infecundo de la realidad que me amanceba,
Y así, en pleno nocturno cadencioso,
Seco el aire que con su ansia aun nos deja.


